Vamos tarde en la Comunidad Valenciana

Tengo la sensación de que llegamos siempre tarde. Aunque hoy tenemos buenas noticias, se ha dado el primer paso en Las Cortes Valencianas para tramitar la reapertura de RTVV, en Europa se aprobó ayer una internet a dos velocidades, maquillada como nueva legislación sobre la neutralidad en red. Las operadoras, los nuevos policías del tráfico del ancho de banda, pero también parte interesada, podrán priorizar el tráfico según sus intereses comerciales. Es decir, si creas su propio Filmin, o un Netflix español, o una plataforma de contenidos bajo demanda valenciana por ejemplo, la operadora de telecomunicaciones que gestiona el ancho de banda y que también ofrece comercialmente diferentes servicios de VOD o televisión por IP, puede ponerte limitaciones en tu velocidad o exigirte un coste extra. Es decir, te puede cobrar por licenciarte tu canal online, aunque éste sea para una plataforma de televisión pública.

Los que estamos a dos velocidades somos nosotros. En la Comunidad Valenciana estamos avanzando para volver a poner en funcionamiento los antiguos canales públicos que iban a través de la TDT mientras que en Europa la pelea está en otro sitio, aunque también incluye el ámbito de la televisión (la televisión por internet, IPTV, VOD, streaming, etc. ¿El futuro?).

Porque esa es otra. El espectro radioeléctrico que pertenece a todos los españoles se está privatizando paulatinamente sin demasiado ruido. Con el dividendo digital hemos dado más espacio a las compañías de telecomunicaciones para mejorar el 4G en detrimento del espacio para las TDTs. De la carretera de emisión de contenidos público a la autopista de pago. Y aquí no ha pasado nada.

Mientras tanto llega a España entre ruido y glamour la popular plataforma norteamericana Netflix. Claro está, de pago. Para ver series que molan hay que pagar; para ver buen cine hay que pagar. Antes las buenas series las veíamos en las televisiones convencionales, y mucho antes en la televisión pública, la de todos. Y ahora estamos cimentando también la televisión a dos velocidades sino ponemos remedio. La de un público con poder adquisitivo como para costearse un ancho de banda y uno o dos servicios de suscripción de pago para poder ver contenidos de calidad, permítanme la broma: la casta. Y en el otro lado las televisiones convencionales que compiten por el mismo público pero que cada vez tienen más dificultades, perdiendo por el camino a los low tv viewers, de un perfil muy comercial: persona de clase media, de menos de 44 años y urbano.

¿Quién puede acabar quedándose en ese mercado de televisión convencional si seguimos así? ¿Los que no pueden permitírselo? ¿Una televisión popular y gratuita para unos y la exclusiva y de contenidos Premium para otros? Si el futuro modelo va a ser este, más que nunca es necesaria una televisión pública potente, competitiva y de calidad. Porque todavía no se ha dibujado dónde estarán los espectadores del mañana y es hoy cuando podemos hacer algo. Aunque no solo en la TDT. También en internet. No lo dejen, por favor, para el último momento. Vamos tarde.

Para los niños norteamericanos ver la televisión es un castigo. Y luego querremos que los niños valencianos vean la programación infantil en valenciano de la futura RTVV y que no estén en Youtube. Ajá.

He escuchado campanas por el sector sobre el interés de la Generalitat de ir acelerando con proyectos de Biblias de ficción para la futura RTVV. No sé por qué el entorno online se tiene que dejar para el final. No lo entiendo porque una vez más vamos tarde.

Reflexiones sobre “Pasado, presente y futuro de RTVV”

Guillermo López me ha invitado el próximo jueves a un debate a propósito del libro coordinado por Josep Rodríguez “Pasado, presente y futuro de RTVV”. Este verano aproveché para leerme el suculento libro, tomar apuntes y tratar de aportar lo que pudiera tras mi experiencia en la anterior RTVV y en otras televisiones.

Espero que pueda ayudar al debate sobre la creación de una nueva RTVV.

Como tiendo a enrollarme bastante y además toco múltiples aspectos lo he colgado en Scribd para su descarga. Disculpas por anticipado por ser tan rollera.

Nota: esta tarde Joan Carles Camarena me ha mandado algunas indicaciones muy clarificadoras, una Masterclass más bien, del funcionamiento interno del Departamento Comercial. Y sobre todo dos rectificaciones ante mi error sobre dos cuestiones relacionadas con comercial y FORTA (que TV3 sí gestionaba comercialmente también por FORTA (información que no sé por qué razón yo tenía errada desde hacía tiempo), y que las vías de comercialización eran más que las dos que comento, siendo la de FORTA la cuarta de ellas). Intentaré actualizar el documento para el jueves. Sirva mientras tanto este párrafo para dar fe de mi error, disculparme y agradecer a Joan Carles Camarena sus valiosísimas aportaciones.

Reflexiones tras la lectura de Pasado, Presente y Futuro de RTVV.

IMDB, el tesoro escondido de Amazon. Lo que Netflix nunca haría y esta vez les doy la razón

Atención a este dato. Internet Movie Data Base (IMDB), la base de datos online que almacena información, calificaciones y opiniones de películas, series de televisión, programas e incluso videojuegos, con más de 100 millones de usuarios únicos al mes, es propiedad de Amazon. El nuevo oro, el Big Data, que se recopila en semejante web, en manos de Netflix estaría organizada, categorizada y convertida en otra versión de algoritmo predictivo, y ya no solo con aquellas películas disponibles en su servicio de alquiler de DVDs, sino con un catálogo muchísimo mayor, dado que contiene información de obras originales de muchísimos más países que lo que pudo recopilar Netflix a través de su empresa de alquiler en  EEUU.

Sin embargo, como ya os contaba a principio de año, Amazon ha preferido poner en manos de su reciente, hasta enero inexistente, comunidad de suscriptores de ‘Amazon Instant Video’ las opiniones y calificaciones de sus series de producción propia, una comunidad que aunque no tengo datos oficiales, por el volumen de comentarios y calificaciones que están disponibles en la web y en Twitter sobre sus proyectos de producción propia, parece todavía reducida. De la primera tanda de pilotos que lanzaron a primeros de año están en proceso de desarrollo para convertirse en temporada completa ‘Alpha House’ de John Goodman, ‘Bosch’, ‘Transparent’  y alguna infantil. No hubo un gran ‘¡uau!’ con ninguna, tal vez a ‘Bosch’ se le podría dar una segunda oportunidad. Veremos.

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‘Buzz social’ en Twitter de ‘Hand of God’. El día de su estreno, 28 de agosto, logra su mayor volumen, con 1.188 comentarios

Calificaciones de la serie 'Hand of God' en la web de Amazon

Calificaciones de la serie ‘Hand of God’ en la web de Amazon

El pasado 28 de agosto, en un segundo impulso de Amazon Studios, lanzaron una nueva tanda de pilotos: ‘Really’, ‘Red Oaks’, ‘Hand od God’, ‘Histeria’ y ‘The Cosmopolitans’, 5 series de las cuales confieso que solo he visto ‘Hand of God’ y que sinceramente me ha parecido decepcionante. Y sobre todo, me ha dejado una preocupación enorme sobre la saturación de series.

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Revisaba ayer las opiniones de su web buscando saber algo más de esta comunidad y su dinámica, y sólo uno de los pilotos recién estrenados superaba los 1.000 comentarios. El resto ni siquiera. Un enorme porcentaje las calificaba con 5 y 4 estrellas, pero también se mostraban una incipiente cantidad de ‘unos’. Y los comentarios tibios, ‘ni para ti ni para mi’, eran aún menos. Al leer los comentarios dejaba entrever que más allá de los ‘fans’, los evangelizadores y evangelizados de cada estreno, había decepción, y que por mucha posibilidad de votar tu serie favorita esto no es suficiente para que una comunidad crezca exponencialmente, porque no estaba creciendo como se puede comprobar tras 6 días en las redes y en su web, mientras que el vídeo-trailer de Netflix con Ricky Gervais de conductor continuaba corriendo como la espuma.

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Tal vez haya que repetir un ‘must’ que siempre insisto pero aunque es obvio se nos olvida constantemente: Content is the King. Tal vez mañana cambie de opinión o me trague mis palabras pero tengo la impresión de que una comunidad no puede generar por sí sola esa mega serie con la que están queriendo irrumpir en el mercado cuando de lo que hablamos es de fabricar una serie (seguramente en los videojuegos sea otro cantar) que requiere de muchísimos elementos de gran dificultad más allá del esfuerzo de los seguidores de tal o cual actor de moda porque su actor favorito vuelva a estar de nuevo en cualquier pantalla y por tanto la califican únicamente porque está él, viendo un storyboad, luego un trailer y posteriormente un capítulo piloto (y en el que se van bajando del burro por el camino unos cuantos, curiosamente).

Cuando recuerdo los primeros pilotos de enero, el nuevo piloto ‘House of God’ de esta segunda tanda que acabo de ver, la home de la web de Amazon en EEUU (la .com, no la .es), en la que el ‘call to action’ a ‘Amazon Prime Instant video’ no puede estar más marginado en la peor zona de cualquier ‘heat map’, y visiono el trailer promocional de los nuevos pilotos de Amazon que os muestro a continuación, la conclusión me viene sola: O Amazon no cree en su división de series y está por estar o ‘Amazon Instant Video’ carece de un elemento fundamental: Su marca.

Video promocional de la nueva tanda de pilotos de ‘Amazon Instant Video’. 13.000 visionados en 4 días.

Home de Amazon.com. 'Amazon Instant Video' se encuentra en la peor zona de cualquier 'Heat map test'

Home de Amazon.com. ‘Call to action’ a ‘Amazon Instant Video’ a la derecha.

¿En qué se diferencian sus series de las de HBO o las de Netflix?, ¿por qué las consideramos series de calidad?. ¿Qué es Amazon Instant Video más allá de una web que se puede ver por internet y pagar con dinero de Amazon, como intentó explicar el pobre John Goodman a principios de año (pobrecito mío, si no se lo explicaron bien tal vez fue porque ni ellos lo sabían)? Ahora mismo poca cosa. Os vuelvo a colgar la entrevista a Goodman y su intento de explicar sin información ninguna que estaba abriendo la nueva etapa de ‘Amazon Studios’.

Comenté también en aquel post la acertada estrategia, a mi entender, que había labrado Netflix al insistir constantemente en colocarse en el mismo nivel de HBO en nuestro subconsciente, comparándose con ella en cada uno de sus movimientos. A la par trajo colgando del brazo su producto estrella, ‘House of cards’, basado en las primeras decisiones gracias su algoritmo de las que también hablé aquí, aunque en ese momento, y sigo siendo precavida, avisaba sobre el peligro de repetirse constantemente. Pero hay que reconocer que lo que sí tiene Netflix y Amazón no, es un equipo profesional de televisión, una cadena, aunque sea online, y unos equipos de comunicación y marketing que no deja dudas de que tienen materia gris más que de sobra y saben lanzar una campaña de promoción de su marca. Basta ver el trailer con el que se lanzan esta temporada con Ricky Gervais como conductor que he colgado más arriba, estrenado el 25 de agosto y con más 250.000 visitas en una semana.

Sería un detalle nimio y de poca importancia ver un vídeo promocional de una cadena al inicio de su temporada para valorar. Pero también hay una enorme competencia y los espectadores estamos acostumbrados a ver verdaderas joyas promocionales. Es lo mínimo diría yo.

Pero donde ya no salgo de mi asombro es cuando descubro que IMDB pertenece al mismísimo Amazon. Resulta que esta naciente cadena de suscripción online ha preferido tirar de esta fórmula de participación y calificación previa de sus series, que como mínimo haberlo complementado con un estudio gracias la ingente cantidad de información que se puede extraer en la mayor web de base de datos de productos audiovisuales del mundo. Y el resultado está siendo éste. ¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?

Dos conclusiones: IMDB es el tesoro escondido de Amazon; y una comunidad reducida de seguidores de una serie no pueden suplantar un equipo de guión potente, una buena historia, a la Producción Ejecutiva y el trabajo de una Cadena. Al César lo que es del César. Y dejen de saturar el mercado de series. Porque esto empieza a parecer unos grandes almacenes.

Twitch, la plataforma de streaming de videojuegos líder ¿Por qué?

Sorpresón. Amazon compra Twitch por un billón de dólares y no Google como ya se había anunciado el pasado mes de mayo. Lo que parecía que iba a ser el matrimonio perfecto, Youtube + Twitch, ha terminado en separación antes de culminarse.

Aunque la segunda compra más cara del gigante Amazon acapara estos días titulares en los medios especializados, la realidad es que hace muy poco hice la prueba de comentar entre un grupo de compañeros la fascinante experiencia de ‘Twitch Plays Pokemon’ y me pusieron cara de póker a excepción de dos compañeros de centrales de medios que conocían bastante bien el fenómeno. ¿De qué estás hablando, Teresa? Los adultos, por muy heavy users, early adopters o cualquier definición ‘in’ que fuéramos, no estábamos demasiado enterados todavía sobre Twitch, la plataforma de vídeo por streaming con solo dos años de vida que estaba revolucionando el mundo gamer. Fue aún peor cuando intenté compartirlo con un amigo periodista mientras intentaba sacarle acreditaciones para el Dreamhack 2014 que se iba a celebrar en Valencia en julio. Estaba ávida de aprender sobre el fenómeno. Aprender, mi mayor motor. Por él lo dejo todo, como la canción. Sin embargo mi colega me respondió con paños fríos. Nerds, gentuza, ‘esa gente que no respeta la Cultura’, los de las descargas ilegales, y un largo etcétera. Incomprensión. Por esa vía no había nada que hacer.

Conocí Twitch por casualidad y, como suele pasarme, a través de Twitter. Era un sábado de sobremesa, y como suele ser habitual en fin de semana, Twitter se plaga de conversaciones de gente muy joven conversando sobre grupos musicales tipo Gemeliers, Malú, y otros grupos mainstream (por aquel entonces MTV acababa de cesar sus emisiones en abierto); sobre tronistas de ‘Mujeres y hombres’; y en alguna ocasión según ‘su actualidad’, sobre ‘Youtubers’ y ‘DJs’. Ese día, 1 de marzo, me apareció entre los TTs el término #TwitchPlaysPokemon. Me fui a Topsy y me encontré que el día anterior habían acumulado 26.000 comentarios. What? Guardé el pantallazo. La partida ‘Twitch Plays Pokemon’ había dado un giro inesperado y la comunidad de gamers estaba revolucionada. Empecé a investigar.

Captura de pantalla 2014-03-01 a la(s) 20.27.37¿Pero qué es Twitch? Twitch es una plataforma de vídeo por streaming especializada en retransmisiones de videjuegos. Cualquiera puede subir o reproducir online a través de Twitch su partida. Cuando entras en Twitch (recomiendo la versión smartphone, una maravilla) te encuentras todas las partidas que se están celebrando, pero además incluye un fenómeno alucinante, los torneos llamados eSports, es decir, competiciones donde los más profesionales se juegan premios de millones de dólares. Las más populares son ‘Leage of Legends’ y ‘World of Warcfraft’.

‘Dreamhack’, el evento de Valencia que antes comentaba, es precisamente uno de los eventos más famosos y pioneros de Europa que incluye este tipo de torneos. El otro se celebra en Suecia. Y la televisión pública sueca, SVT, muy despierta e interesada en cualquier fenómeno nuevo, antes de clasificar a este público de frikis, nerds y demás joyas que calificaríamos desde una mirada obtusa, lo emite en su segundo canal. Gracias a Francisco Asensi de Endemol Beyond pude saber más sobre la visión de la televisión pública. Como él me explicaba tras su experiencia como Director de Desarrollo de Nuevos Negocios de RTVE, la televisión sueca, consciente de la dificultad de atraer al público joven hacia el televisor, decidieron emitirlo en su segundo canal con un propósito de sentido común: ‘Si la montaña no viene a mí, yo voy a la montaña’.

Programa sobre los ‘eSports’ en la SVT

En la actualidad el grupo Mediaset emite desde mitele la Liga de Honor de la LVP (Liga de Videojuegos Profesional), demostrando que en España este grupo de comunicación se han posicionado en la vanguardia, muy ‘puestos’ en cualquier fenómeno nuevo.

Pero vayamos al dossier que publicó la empresa Twitch hace unos meses para conocer más sobre la plataforma: 45 millones de usuarios únicos al mes, un 1% de personas, las élites, juegan, un 99%, permitidme que las llame las bases, observa las partidas, son los espectadores, y un 61% además de mirar chatea, comenta el juego. Es decir, los espectadores interaccionan con la comunidad, algo que ya hacemos incluso en televisión a través de las redes sociales. Hasta aquí podríamos encontrarnos lo mismo en un canal de Youtube si lo que se está emitiendo es una partida, como puede hacer Wyllirex (el que por cierto fue mencionado en Pasapalabra, especial Reyes, no en Masterchef).

El usuario de Twitch tiene una media de 21 años y emplea una media de 20 horas a la semana a participar en Twitch. La plataforma está además integrada tanto en la Xbox One como en la Play Station 4. En febrero The Wall Street Journal anunció que era la cuarta web con mayor tráfico de EEUU, por delante de Hulu, Facebook e incluso Amazon. En abril la empresa Qwilt publicó que Twitch representaba más del 40% del volumen de tráfico de streaming en EEUU.

Qué tiene Twitch que no tenga Youtube.

La interactividad. Un elemento fascinante a mi entender. El hito se logró precisamente este mes de marzo con ‘Twitch Plays Pokemon’, una partida que duró 17 días y llegaron a ver 55 millones de personas.

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Como os comentaba antes en la partida estaban las élites, el 1% que jugaban, y por otro lado los mirones, las bases, un 99% de simples espectadores y un 61% que chateaba durante la partida. Hasta que se dieron cuenta que en el chat, cuando utilizaban las palabras ‘anarquía’ o ‘democracia’ se activaban una serie de comandos que controlaban los movimientos del protagonista. Una democracia participativa en toda regla en manos de las bases, el chat. El rey de los Pokemon español, perdón, de Podemos, debería echarle un vistazo para su intento de democracia participativa.

De esta forma, con unos comandos útiles en el chat millones de personas influyeron en el juego, se modificaba, ya no eran únicamente meros espectadores. El éxito fue tal que se están desarrollando más iniciativas de este tipo. Esta característica que parece que no llama la atención por lo que estoy leyendo desde ayer a mi me parece uno de los elementos diferenciadores con Youtube. No he encontrado ninguna experiencia de este tipo con semejantes dimensiones de participación. Recordemos, por ejemplo, que el fin de semana que Netflix puso a disposición de sus suscriptores simplemente la segunda temporada de ‘House of cards’ sus servidores se colapsaron. Twitch demostró durante esos días soportar ingentes picos de tráfico y de participación.

Como han apuntado diversos medios, con la integración de Twitch en el Grupo Amazon no se hace muy difícil imaginarse además las facilidades que surgirán en esta plataforma para integrar el ecommerce de Amazon en el universo de Twitch. Un enorme acierto en mi opinión por parte de Amazon.

Qué tiene Youtube que no tenga Twitch.

El buscador. Algunos articulistas apuntan que Twitch perfectamente puede ampliar sus contenidos de streaming, y como ya hicieron con la emisión del concierto de un DJ, emitir otros tipos de contenidos. Es cierto. Pero en ese sentido Yotube lleva bastante camino adelantado. Y tiene algo en lo que Twitch no destaca: el buscador. Youtube es el Google del contenido audiovisual. Como nos comentaban en el fabuloso ‘Curso Superior de Televisión Conectada’ organizado por IAB y Endemol Beyond de la mano de Francisco Asensi, repleto no solo de un profesorado 100% técnico y experto sino de un grupo de alumnos heterogéneo y profesional que hizo la experiencia fascinante, en EEUU un niño de 11 años tiene como principal buscador Youtube por encima de Google. Ya sea para saber sobre la Guerra de Independencia y hacer los deberes, para encontrar un tutorial, para aprender a cocinar un plato, para ver contenidos de humor, de gatitos, de música, o vídeos de gamers, etc, en Youtube encuentras prácticamente de todo, y es ahí donde se mueve el público más joven. Y Twitch en ese sentido es un nicho, el de los gamers, explotado con maestría, es cierto, pero no es el buscador audiovisual por excelencia como lo es Youtube, o en la búsqueda de contenido de texto lo es Google. Mucho camino le queda para ponerse a la altura en ese sentido.

Cuatro elementos diferenciadores, para uno el de la interactividad y la integración del ecommerce y para el otro el del buscador y la ingente variedad de contenidos, con el que parten ambos gigantes, y que a partir de hoy lidiarán interesantes batallas. Y en mi caso mucho que aprender por el camino.

Nota: este post va dedicado a mi colega virtual ‘Kamarada Sergiopovich’. Gracias por tus ánimos. Si no fuera por ti no habría escrito este post.

Cinco series, un documental y una guía interactiva en el Centenario de la Primera Guerra Mundial.

Estamos muy locos. Que no le digan que es usted el único porque es simple rebatirlo. Hágame caso. Abra usted la prensa. Ya está. Como chotas. No hay más que hablar. Otro sistema muy didáctico para comprobarlo es tirar de la historia. Uno de los acontecimientos que lo constata y que está de actualidad es la Primera Guerra Mundial. El pasado 4 de agosto se conmemoraba el centenario de su inicio. Un conflicto que dejó la escalofriante cifra de 10 millones de muertos y 23 millones de heridos. Numerosos actos y exposiciones se han celebrado este verano en países como Bélgica, Francia, Alemania o Gran Bretaña coincidiendo con el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando el 28 de junio en 1914 y el inicio de la contienda un mes después.

El Mundial de Fútbol y las fechas estivales han dispersado la aportación de las televisiones al centenario, bastante amplia en el caso de la BBC, aunque por suerte las vacaciones me han regalado sobre todo tiempo para dejarme llevar por la curiosidad, seguir la pista a las series y documentales que se han emitido con motivo de una de las guerras más sangrientas del siglo XX, y recordar que la televisión puede ser educativa cuando quiere, además de entretener y emitir fútbol en bucle para los locos de la dichosa pelotita. Reconozco que prácticamente la mayoría de las reseñas que os voy a dar pertenecen a la BBC, televisión que creo que más se ha volcado con la conmemoración, y por lo que he leído lo seguirá haciendo hasta el 2018. Esto es lo que he podido ver en mi caso (en realidad he visto algunas cosas más), así que os las cuento por el orden que yo las vería si empezase desde cero, por si alguno quiere profundizar sobre los primeros zumbados del siglo XX a través de obras audiovisuales nuevas para la televisión: 

’37 days’. BBC TWO. Miniserie. 3 episodios.

Esta miniserie se centra en los 37 días previos a la declaración de guerra al Imperio Alemán por parte de Gran Bretaña tras la invasión alemana de Bélgica, país neutral, desde el día del asesinato del Archiduque en Sarajevo el 28 de junio de 1914 hasta la definitiva entrada de Gran Bretaña en la contienda el 4 de agosto. Narrada por dos secretarios de las oficinas de Asuntos Exteriores británica y alemana la historia nos muestra las tensiones entre las alianzas de los países europeos a través de las reuniones diplomáticas, los intercambios de telegramas y las dinámicas en la política interna de algunos miembros del Gobierno de Gran Bretaña, especialmente los de la oficina de Asuntos Exteriores, y del entorno del Káiser alemán Guillermo II.

La miniserie pone en primer plano la forma en la que se tomaron muchas de las decisiones previas, en pocas manos, de forma privada y en algunos momentos llevados por acuerdos que estaban ocultos para el Parlamento inglés. También deja claro cómo la concatenación de alianzas entre países provocó, entre otras razones, que el disparate de esa guerra tomara tales dimensiones. Pese a que os la recomiendo con entusiasmo por su interés, no es una serie perfecta, aviso. Por lo que me he podido documentar después los hechos reales se han simplificado y se ha modificado el protagonismo de algunos personajes, algo comprensible en cierto modo dada su corta duración y la dificultad de crear una serie basada en hechos reales. Lo que sí merece un comentario negativo son las caracterizaciones de los personajes históricos de todos los países a excepción de los británicos. La BBC barre para casa. Desde el Káiser alemán, el General Moltke, el Zar Nicolás de Rusia, o los embajadores de Francia, Austria y Rusia, la mayoría son personajes estereotipados, con bigotito, emperifolle, actitud beligerante en los casos alemanes y cierto tufo a cartón piedra. Los personajes británicos, como no podía ser de otra manera, son educados, diplomáticos, elegantes, discretos y con buen talante, a excepción de Winston Churchill, único personaje antipático.

Estos inconvenientes no son óbice para disfrutar de la serie y comprobar precisamente que el destino de millones de civiles estuvo en manos de unos cuantos políticos y militares infames con ínfulas imperialistas. El discurso final de los dos narradores en la serie saca a la palestra con acierto el sinsentido y sirve de epílogo para la siguiente obra audiovisual que os voy a recomendar: ¿De qué sirvieron los millones de muertos? Hay que estar de la olla para defender esta guerra o cualquiera de las que han venido después.

‘1914-1918, el ruido y la furia’. Documental. TVE

El documental de Jean-François Delassus, una coproducción internacional, emitido el 28 de junio en ‘La noche temática’ de TVE, con el Brasil-Chile del Mundial de fútbol batiéndose por los cuartos de final, es sin duda la mejor obra de todas las que cito, pero lamentablemente muy poca gente en sus cabales la vio la en vista del interés del partido.

Con bastante material coloreado y sonorizado del cine de propaganda del ejército francés, inglés y alemán, e imágenes de algunas películas, narra la historia de la Gran Guerra través de la visión de un soldado francés, no exento de cierta mala leche a medida que va perdiendo la inocencia a lo largo de la guerra. El material de propaganda del cine de los ejércitos además es lo mejor que nos podríamos encontrar para visualizar la masacre porque es absolutamente real. La propaganda, tan útil para animar a alistarse a millones de incautos, los experimentos absurdos incluso con gases, la incompetencia tan de actualidad de los altos mandos, el barro, las condiciones infrahumanas, el miedo, la desesperación y la muerte subyacen permanentemente.

‘Our world war’ BBC 3. Miniserie. 3 episodios.

Basada en historias reales de soldados británicos está diseñada pensando en las audiencias más jóvenes. Combina el drama con la estética de videojuego, gracias a planos subjetivos, grafismos imitando imágenes nocturnas aéreas y mapas sobre las contiendas.

La miniserie viene acompañada de un capítulo interactivo en su web de 20 minutos bastante sencillo y anecdótico, que demuestra más que nada el esfuerzo de la BBC por atraer a la difícil audiencia juvenil que demanda mayores niveles de interactividad, acostumbrada a la narrativa de los videojuegos.

Capítulo interactivo Our world war

En cuanto a la historia, los mensajes clave están perfectamente claros: un ejército sin preparación, una guerra que se creía que iba a ser breve, multitud de jóvenes que se animaron a ir al campo de batalla como si de una aventura se tratase o fueran al Sonorama, y una inconsciencia que abandonaban en cuanto empezaban a morir como chinches, lo que en el Festival corresponde a cuando se dan cuenta de que han pagado 54 eurazos por ir a ver a Raphael. Fuera de bromas, la serie trata de transmitir que la Gran Guerra no fue como se percibe en los videojuegos. En esta guerra el sufrimiento y la agonía era palpable. Y no se salvaba ni el más valiente, ni el más bravucón, ni el mejor preparado.

‘The wiper times’. BBC 2. Tvmovie.

Esta es la obra más atípica de todas y no será del gusto de todos los paladares. Sin embargo personalmente me parece una joyita cuyos ejemplares originales se conservan en el archivo británico. Emitida en septiembre del 2013 narra la historia del Capitán Fred Roberts y el Teniente Pearson, dos oficiales que publicaron en las trincheras el periódico satírico ‘The wiper times’, prácticamente desconocido para la mayoría, con la intención de satirizar cualquier aspecto de la Gran Guerra y levantar el ánimo a los soldados.

Periódico satírico ‘The Wiper Times’

El Capitán Roberts y su Compañía se encontraron una máquina de imprenta en un edificio bombardeado y se les ocurrió aprovecharla para publicar un periódico destinado a los soldados a base de humor negro. En sus contenidos se burlaban de la guerra de trincheras en la que apenas avanzaban, disparaban contra los periodistas que escribían sin pisar el frente, contra la censura de la prensa, la falta de competencia y el excesivo optimismo de sus superiores, además de añadir anuncios inventados de humor y poemas de los propios soldados.

Hubo quién la consideró, según la leyenda, un elemento subversivo contra la autoridad. Pero en realidad destila vanguardia y es una anécdota muy jugosa que merecía destacarse de alguna forma en el centenario. No es de extrañar que Michael Palin de los Monthy Python aceptara participar con un papel en la tvmovie sin siquiera leer el guión, porque está implícita inconscientemente la herencia posterior de los Python a este sentido del humor tan británico, capaz de mantenerse en pie independientemente de la situación. Digo ‘inconsciente’ porque según Palin ni siquiera había oído hablar de la revista hasta que le hablaron del proyecto y se animó inmediatamente.

Michael Palin como el General Mitford

Michael Palin como el General Mitford en ‘The wiper times’

Para todas las edades. En todo tipo de formatos.

Sin duda la BBC no se ha debido plantear este centenario de forma anecdótica. Además de las anteriores reseñas he podido comprobar que han puesto en antena producciones sobre la temática de la Gran Guerra en sus diferentes canales para sus distintos targets de audiencias. Desde Horrible histories, una serie infantil histórica de sketches de 25 minutos en su canal infantil CBBC, que se ha hecho popular en Youtube entre el público adulto, a Harriet’s Army, una miniserie de aventuras para el público de 6 a 12 años.

Un despliegue que se remata con programas de radio, un archivo de imágenes, entrevistas a veteranos de guerra, y con la aportación de la plataforma interactiva  iWonder, una guía interactiva en la que el lector puede explorar activamente diferentes temas relacionados con los acontecimientos.

El tema más interesante es el de la ‘Censura estatal de la prensa’. La prensa se asemejaba a la que hemos conocido durante la invasión de Irak pese a haber cien años de diferencia y lo que se ha venido a llamar los ‘Embedded correspondents’, es decir, periodistas controlados por los mandos militares a los que no les permitían pisar nunca la primera línea, sino únicamente interpretar los comunicados provenientes del Cuartel General del Ejército. Y aún así recibían fuertes censuras.

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Su papel fue de esta forma fundamental para cada uno de los Gobiernos movilizados. Como afirma el corresponsal de guerra Philip Gibbs “durante el curso de las batallas no era posible decir toda la verdad y desvelar la plenitud de la masacre” dando a entender que conocer la verdad era peligroso para la opinión pública como argumentaban los censores. Otra cita del corresponsal disponible en la guía interactiva confiesa que “hay algunos que nos acusaron de haber reforzado el espíritu de odio”, elemento clave para entender la movilización civil y que también queda muy claro en el documental ‘1914-1918. El ruido y la furia’ fomentado también a través del cine de propaganda de la época.

Así que si os animáis a dar una vuelta por la Primera Guerra Mundial a través de estas cinco series, el documental y la guía interactiva os aseguro que os mostrará de forma muy amena que vuestros locos coetáneos de hoy día se parecían bastante a los que habitaban hace exactamente cien años. Bienvenidos, lectores, al manicomio.

 

‘Gomorra, la serie’, un grandísimo trabajo en equipo.

En ocasiones cuando disfrutamos de una gran serie obviamos la importancia del trabajo de su equipo técnico, dirección, fotografía, ambientación, casting, producción, incluso de la cadena que apuesta por el proyecto. Unas veces este error viene de la confusión que potencian los críticos dirigiendo prácticamente todos los méritos únicamente a su autor. Otras, sobre todo en España, por la reacción opuesta de sus creadores reivindicando precisamente el valor de su trabajo, no sin razón, porque aquí solemos pecar de lo contrario, y reciben cierto ninguneo. Es un debate recurrente que tenemos en el sector ¿El Showrunner debe ser su creador?, ¿el problema de nuestra ficción es ese? ¿Un creador sabe de todo? ¿Estamos preparados? Y si no es así ¿se puede trabajar con otras fórmulas?, ¿es posible hacer una grandísima serie en equipo?.

David Simon nos daba una lección de humildad y honestidad hablando de este tema y demostrando precisamente que ni los más grandes admiten ser los únicos responsables de que una serie se convierta en una gran obra audiovisual, al mencionar a Bod Colesberry, Showrunner junto a él en ‘The Corner’ y ‘The Wire’, en esta entrevista de caimanediciones.es que cito antes de que se haga efectivo el canon AEDE:

“Le contaré algo. Bob Colesberry era la paleta visual de The Corner (2000) y de The Wire (2002-2008). Era quien entendía el trabajo de cámara y quien estilísticamente llevaba las riendas. Aprendí mucho de Tom Fontana y Barry Levinson en Homicide, pero Bob me enseñó mucho más. Murió cuando estábamos preparando la tercera temporada y fue un verdadero shock para todo el equipo. Cuando veíamos los daylies [el metraje en bruto al final de cada jornada de rodaje], yo era los oídos y él era los ojos. Él sabía cómo planificar visualmente las escenas y yo sabía cuándo una línea de diálogo era basura. Traté de que Bob figurara como co-creador, de manera que la mitad de los royalties de la serie se destinaran a una beca que llevara su nombre, pero el Sindicato de Escritores no me lo permitió. Apelé hasta el final pero concluyeron que eso, en televisión, no funciona así: el creador es el guionista y no hay más que hablar…”

“…En The Corner yo diría que fuimos dos showrunners: Bob y yo… Para The Corner la HBO me estaba dando dinero pero nunca me habían visto poner película en una lata, así que me ofrecieron matrimonio creativo con alguien que tuviera experiencia como realizador. Bob había trabajado con Bertolucci, con Alan J. Pakula, hizo Jo, ¡qué noche! (After Hours, 1985) con Scorsese… Fue un matrimonio forzado, pero funcionó. Bob era el hombre detrás de la cámara y mantuvimos su estilo en  The Wire. Él escogía a los realizadores de cada episodio, y también al director de fotografía (DP)”

No es muy común leer estas confesiones a un creador con tanta generosidad. Navegamos en una batalla de egos en la que se nos olvida lo más importante en una serie de televisión con bastantes horas de emisión, el producto, que necesita, por tanto, muchos ojos en multitud de aspectos. Estos días, tras documentarme sobre ‘Gomorra, la serie’, me ha vuelto a la cabeza este tema. Sigo teniendo dudas sobre qué es más inteligente, si insistir en la responsabilidad única o si una buena serie la hacen los mejores de cada casa, si compartir esta responsabilidad puede dar pie a una obra única. Precisamente ‘Gomorra, la serie’ entra dentro de este último caso por diferentes aspectos:

El origen: Roberto Saviano

Construir un universo basándose en el retrato del libro ‘Gomorra’ de Roberto Saviano es un punto de partida inmejorable. El propio Saviano explicaba que todos los personajes están basados en personas de la vida real con las que comenzaron a construir cada personaje. Aún así había que inventar un mundo nuevo pero que fuera reconocible en pantalla. La verosimilitud era un factor imprescindible, otro defecto endémico que escasea en nuestra ficción.

Es obvio además que Saviano es un ingrediente incuestionable para la venta internacional de la serie. Buenas decisiones tomadas por una cadena para que arranque con buen pie y consiga venderse a más de 50 países, como es el caso de ‘Gomorra’, que veremos en España, espero que pronto, en alguno de los canales de Atresmedia.

El equipo de guión: ¿Missing?

La figura de Roberto Saviano eclipsa el enorme trabajo del equipo de guión que hay detrás, aunque por suerte los créditos de una serie son la mejor comprobación de que no estamos delante únicamente de su mano. A los guionistas deben haberlos recluido en alguna cárcel turca y deben haber sido amordazados para que la única voz sea la del famoso escritor, porque están missing total. Existen pocas referencias, por tanto, publicadas sobre ellos. La mayoría de decisiones tomadas con respecto al tono y las tramas las he podido escuchar del propio Saviano en la entrevista realizada por Sky Italia compartida más arriba. Grandísimos aciertos como que “para juzgar a los personajes está el espectador”, o que “el cine nos ha acostumbrado a ver el gesto no criminal en un momento concreto de la vida de un criminal. Tony Montana, Michael Corleone… Siempre son criminales excepto cuando se enamoran y cosas así. Aquí es al contrario. El momento criminal es el de una vida absolutamente normal y en cualquier contexto”.

La única alusión que he encontrado sobre el equipo de guión, coordinado por Stefano Bises, viene de Andrea Scrosati, ejecutivo de Sky Italia. Una referencia que denota, sin embargo, la enorme calidad de sus decisiones. Según Vertele ‘el reparto, rostros en su mayoría desconocidos, emplea el dialecto local casi por completo lo que hace que muchos otros italianos tengan que esforzarse para entender lo que dicen, llevando a la cadena a ofrecer subtítulos en italiano estándar. “Eso fue un verdadero dilema”, dijo Scrosati. “Tuvimos grandes discusiones sobre eso. Como cadena, estábamos preocupados pero los guionistas dijeron que era imposible hacerlo sin eso, y tenían razón”’. Gracias, señores guionistas, por su insistencia y su poso. La serie, efectivamente, no habría sido lo mismo sin estos detalles.

Stefano Sollima: El Showrunner

Hijo de Sergio Sollima, director de ‘spaguetti westerns’ y la mítica serie Sandokán, Stefano Sollima fue también Director en ‘Romanzo Criminale’. Muchas de las decisiones tomadas en cuanto a escenarios, fotografía, casting y banda sonora parece que provienen de sus planteamientos, participando en el desarrollo argumental además de dirigir y dar forma al estilo narrativo en pantalla. Un artesano del audiovisual con sumo gusto y destreza, que arma en la pantalla un producto que pocas veces vamos a ver en televisión.

Stefano Sollima

Stefano Sollima

El casting repleto de verdad

Stefano Sollina no es el único que repite tras ‘Romanzo Criminale’. La directora de Casting, Laura Muccino, también reincide en ambas series. En el caso de ‘Gomorra, la serie’ la decisión más arriesgada viene al compartir con ‘The wire’ el contar con rostros desconocidos en su mayoría y con actores que emplean el dialecto local en busca de realismo y verdad.

Casting 'Gomorra, la serie'

Casting ‘Gomorra, la serie’

La crudeza en la Dirección de fotografía

Este pasado mayo nos dejaba Gordon Willis, ‘el Príncipe de las tinieblas’, director de fotografía de la trilogía de ‘El Padrino’ o ‘Manhattan’, que nos enseñó el enorme impacto de las sombras y la oscuridad para generar inquietud en el espectador. La Dirección de Fotografía en ‘Gomorra, la serie’, de sucio negro y desesperanzador gris, redunda en la crudeza del relato, en la violencia, en la corrupción con la que conviven sus personajes, convirtiéndose en uno de los factores más brillantes de la serie. Algún día deberíamos aplicarnos el cuento en nuestros productos patrios, de tostaditas y cremosas pieles y fotografías bien arriba, para ir un poco más allá y no solo hacer series sobre ‘un país multicolor’ aunque estemos en los bajos fondos de un barrio marginal. Una eterna disputa en nuestro sector que cuesta superar, y que personalmente en una sola mirada me causa rechazo inmediato en una gran cantidad de ocasiones.

Gomorra la serie

Gomorra la serie

Escenarios reales

Rodada en la periferia de Nápoles le ha dado más de un dolor de cabeza al equipo de producción, antes y después del rodaje, escandalizando a algunos políticos locales, como ya le ocurrió a ‘The Wire’ en Baltimore.  Sin embargo, el resultado obtenido con esos edificios cochambrosos, esas calles sucias o esos niños correteando entre mafiosos, al borde del peligro y aparentemente abandonados a su suerte, es otro de sus grandes aciertos.

Escenarios exteriores 'Gomorra, la serie'

Escenarios exteriores ‘Gomorra, la serie’

Los interiores, principalmente de los capos de la mafia, dan el carácter a sus personajes de baja cultura, alto poder adquisitivo y poco buen gusto, evocándonos a series como ‘Los Soprano’ y rematando a la perfección su descripción de personajes.

Escenarios interiores 'Gomorra, la serie'

Escenarios interiores ‘Gomorra, la serie’

Producción ejecutiva y apuesta de cadena. Un acierto tras otro

La primera y la última decisión en una serie la tiene la cadena, no nos engañemos. Es la que pone los primeros cimientos, pero también la que puede tomar decisiones estratégicas equivocadas de enorme calado. En el caso de ‘Gomorra, la serie’ la visión de las posibilidades de proyección internacional del producto por parte de la cadena Sky Italia en su estrategia comercial muestra los riesgos tomados con el proyecto en un inicio y la cosecha recogida posteriormente, algo nada fácil para una televisión italiana, y mérito únicamente suyo en ese aspecto. A través de su canal de cable alcanzaron los 800.000 espectadores, récord para la cadena de cable, pero lejos de las audiencias de los canales italianos en abierto. Sin embargo, el verdadero logro es haber conseguido venderla a más de 50 países, algo inusual y un éxito rotundo para Sky Italia. Gracias a un buen trabajo en todo el proceso desde su germen, con Saviano a la cabeza, el equipo de ‘Romanzo Criminale’, y escuchando y cediendo en algunas cuestiones arriesgadas como confesaban, han puesto en el mercado sin duda ninguna la mejor serie europea del año. Un caso que no nos pilla muy lejos geográficamente y un trabajo en equipo del que aprender si queremos algún día codearnos con los más grandes como ha conseguido Sky Italia con ‘Gomorra, la serie’, la serie europea imprescindible del 2014.

Bonus track (B.S.O.):